Publicidad

Si una amiga te llama un día, dudando entre si debe irse o no a Ibiza a trabajar, dile que sí. Hay decisiones que te cambian la vida, a ella le ocurriría y sin que yo lo supiese, a mi también.

Después de una despedida pasada por agua y cerveza, ya estaba planeando cuando visitarla, no sin la compañía de tres incondicionales.

Por teléfono, me contaba su llegada en ferry rodeada de maletas, la dura espera por tener internet, cómo acondicionaba su nueva casa y los primeros días de trabajo. Con el tiempo, y mucho optimismo consiguió abrise un hueco en la isla.

Cuando Ibiza cambió nuestras vidas

Tras varios meses llegaron las vacaciones de verano, recorrería el país de norte a sur en avión, con última parada, Ibiza. El primer destino no resultó todo lo bien que esperaba y pensé en volver a casa, pero gracias a una amenazante llamada de mi amiga neoibicenca, esa misma noche estaba aterrizando en la isla. Me presentó a sus compañeros de trabajo y después de unas cañas, me di cuenta de que estaba en el lugar adecuado.

Durante diez días, pisamos calas perdidas, comimos pasta en la arena más de seis veces a la semana, nos perdimos por Formentera, bailamos entre tragos y tragos de hierbas, saltamos en Usuahia, Amnesia y también en el bar más perdido. Aprendí que puedes caerte por Dalt Vila si no llevas buenos zapatos, que el maletero del coche es el armario de los que viven allí y que durante las noches puedes ver estrellas fugaces que te dejan sin aliento.

Cuando esperábamos en el aeropuerto, sabía que ella había encontrado en Ibiza su sitio, una familia, y sin buscarlo, el amor. En ese momento supe que me estaba pasando algo parecido.

Publicidad
Compartir
Nació en Manzanares (Ciudad Real) en 1988. Enfermera, con un pie en Madrid (donde reside formalmente) y otro en Ibiza (donde medio reside sin formalidades). Tiene más de un motivo para amar la isla.

4 Comentarios

  1. Hola Cristina, bonito artículo.

    Por favor, ¿podrías indicarme cuanto mas cara es la vida en Ibiza con respecto a la península? me voy allí a vivir en enero. Ya sé que los alquileres de pisos son disparatados,y necesito saber además el día a día: costes mercados, gasolina, centros comerciales, etc. Muchísimas gracias de antemano. Un abrazo

    • Hola Alicia, muchas gracias por tu comentario.

      Al final me vine a vivir a Ibiza en junio, dentro de poco publicaré una nueva entrada para contarlo en el blog, por lo que estoy encantada de aclarar tus dudas, ya que me siento muy identificada contigo.

      Cuando llegué, encontrar piso fue lo más complicado, el alquiler ronda entre los 700 y 1200 euros al mes. Es verdad que hay mucho movimiento durante estos meses, pero últimamente los propietarios utilizan el llamado “alquiler de invierno”, es decir, más barato en temporada baja y en abril-mayo suben el precio. En ayuda en Ibiza se publican anuncios de alquiler para todo el año, si estás atenta seguro que encuentras algo que te pueda interesar.

      Sobre el día a día, es cierto que el precio de la compra y la gasolina es un poco más elevado que en la península, pero los salarios también suelen ser más altos, por lo que la diferencia no se nota. En invierno, muchos de los establecimientos y tiendas cierran y la población disminuye. Al ser algo temporal, hace que tenga su parte buena, ya que el ambiente es mucho más cercano.

      Cuando llegues a Ibiza y encuentres alojamiento, lo mejor es hacerse residente. Obtienes el 50% de descuento para viajar, y aparte de ahorrar dinero, tiene bastantes beneficios para sanidad, cultura y deporte, entre otras cosas.

      Si tienes alguna duda, no dudes en escribirme, y ánimo, estoy segura que el cambio merecerá la pena.

      ¡Te esperamos en Ibiza!

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here