Publicidad

No es un destino popular entre los buceadores, y aún sorprenden las posibilidades que la isla de Ibiza brinda para la práctica de este deporte. La actriz Silvia Espigado (que interpreta a Clara en la serie ‘Cuéntame cómo pasó’) viaja a Ibiza para descubrir los secretos mejor guardados de sus fondos marinos, de la mano de la escuela de buceo Scuba Ibiza

Si no conoces a Silvia -pero sí a Clara en la serie ‘Cuéntame cómo pasó’, cuesta imaginarla como una buceadora ávida de nuevas experiencias subacuáticas. Y es que poco tiene que ver su vida con la del personaje que lleva 15 años encarnando en la ficción. Inquieta, entusiasta, atrevida… Silvia sorprende al equipo de Scuba Ibiza por su energía desbordante. Lleva casi siete meses sin bucear y, aunque ya tiene el título de buceo avanzado, sólo hace un año que se inició en este deporte. La adrenalina corre por sus venas.

Buceo en Ibiza
Foto: Jaime García

En una entrevista concedida a Ayudaenibiza, la actriz desvela su experiencia en las profundidades pitiusas. Elige la isla “atraída por las buenas condiciones de visibilidad que permiten las praderas de posidonia y la riqueza de vida marina del Mediterráneo”. Continúa leyendo para conocer su experiencia de buceo en Ibiza 😉 .

DÍA 1: EL DADO – ISLA ESPONJA 

Son las ocho de la mañana: el día amanece con un intenso chaparrón primaveral, pero la actitud positiva de Silvia continúa inalterable. A las 9 la lluvia remite y ella es la primera en llegar al centro de buceo. Está deseando estrenar su nuevo equipo ligero. Tras analizar las condiciones climatológicas, Nuria, Paulo y Vidal (instructores de Scuba Ibiza) proponen el Dado Pequeño y la Isla Esponja a modo de “inmersiones recordatorio”.

Buceo en Ibiza
Foto: Scuba Ibiza

El Dado Pequeño es la primera inmersión de la jornada. Es una de las más “sencillas”: requiere el nivel básico y ofrece una impresionante riqueza de vida subacuática. En sus paredes y rocas se avistan corvinas, sargos, morenas, cabrachos, barracudas, cigarras, ofiuras, nacras… entre muchas otras especies.

Al finalizar la inmersión, el grupo regresa a la lancha. Comienza a sonar la música de Queen y Silvia baila para quitarse el frío. Paulo asume el papel de DJ improvisado, pinchando “temas cañeros” que animan al grupo. Suena también la inconfundible melodía de ‘El Círculo de Willis”, la banda de música instrumental de Vidal, quien de paso ofrece galletas al grupo para reponer fuerzas. Todos comparten picnic y comentan la experiencia.

Buceo en Ibiza
Foto: Scuba Ibiza

Una vez agotado el tiempo de descanso, el conjunto de buceadores comienza a planificar la segunda inmersión: la Isla Esponja. Es un pequeño islote situado a 10 minutos de navegación desde Scuba Ibiza. La inmersión comienza por el sur de la isla. Junto a la pared se avistan cabrachos, anémonas y esponjas. Paulo señala un banco de peces diminutos, pero Silvia reconoce que aún le resulta difícil identificar muchas de las especies que ve.

En la zona norte hay una plataforma de roca de unos 15 metros, donde los buceadores se cruzan con pulpos y bancos de barracudas. El tiempo bajo el agua se agota rápido y es hora de ascender a la superficie. No es precisamente un día caluroso, y el equipo de Scuba Ibiza recibe al grupo con chaquetones de superficie. Es hora de comer y reponer fuerzas.

Buceo en Ibiza
Foto: Jaime García

DÍA 2: MALVIN

El segundo día comienza con mucho viento. Los instructores deciden abortar la inmersión de Lladó Sur para garantizar la seguridad del grupo. Proponen iniciar rumbo a Malvin. “Una de las cosas que más me ha gustado de bucear con Scuba es la seguridad y la confianza que aportan sus profesionales desde el primer momento. Si ellos ven que no es seguro realizar una inmersión siempre ofrecen otras posibilidades, pero nunca se arriesgan”, comenta Silvia.

Buceo en Ibiza
Foto: Scuba Ibiza

El islote de Malvin está protegido del viento, por lo que es ideal para días como hoy. La inmersión sorprende por la impresionante pradera de posidonia que hay en su cara norte, donde es no es difícil toparse con bancos de salpas, serviolas y sargos. En la zona sur, la plataforma de roca desciende hasta los 32 metros. Entre piedras y cuevas se refugian meros, falsos abadejos, morenas, pulpos y cabrachos.

Ya en la lancha, las condiciones meteorológicas empeoran. El viento y el fuerte oleaje no cesan y aumenta la corriente en superficie. Los instructores sugieren repetir alguna de las inmersiones del día anterior, por ser las más seguras, pero finalmente deciden regresar.

Buceo en Ibiza
Foto: Scuba Ibiza

DÍA 3: DON PEDRO (POPA Y PROA)

Es el último día de buceo en Ibiza de Silvia y también el más esperado. La doble inmersión de hoy es una de las más populares de la isla entre los buceadores avanzados. El Don Pedro es uno de los mayores pecios de Europa. Hundido en 2007, el carguero realizaba la ruta Ibiza-Denia. En la madrugada del 11 de julio de 2007, el buque naufragó tras colisionar con el islote Dado Pequeño.

Buceo en Ibiza
Foto: Jaime García

Hoy las condiciones climatológicas son óptimas para el buceo en Ibiza. En el briefing matutino, los tres instructores explican los principales aspectos a tener en cuenta para descender a la parte de la popa (34 metros de profundidad).

El grupo desciende por el cabo de fondeo. Lo primero que llama la atención es la impresionante hélice del buque, poblada de un denso “bosque” de algas. Posteriormente, los los buceadores pasan junto al puente de mandos donde, a través de sus ventanucos, se puede curiosear el interior a algunas salas y la rampa de carga. La emoción eclipsa todos los sentidos y el frío desaparece. Silvia no se separa de Vidal. Está empezando a comprender los parámetros que indica su ordenador y éste le explica el modo de interpretarlo.

Buceo en Ibiza
Foto: Scuba Ibiza

El tiempo pasa volando y es hora de iniciar el ascenso. El grupo se detiene a cierta distancia para apreciar la inmensidad del barco. La perspectiva impresiona y la imaginación se dispara tratando de averiguar la historia que el buque está contando. Es una imagen “conmovedora y fantasmagórica”. De vuelta en la lancha, todos comentan la experiencia con entusiasmo. Están deseando volver a descender, pero aprovechan el descanso para comer, bailar y reír juntos.

La inmersión de la proa del Don Pedro será algo más breve. Ya en el descenso, a unos 26 metros de profundidad, se aprecia la majestuosa estructura del barco. A 33 metros se topan con el ancla que, como el resto del pecio, está llena de algas y vida submarina.

Buceo en Ibiza
Foto: Scuba Ibiza

Continúa el descenso para avistar la hélice de proa. Los buceadores vuelven a tomar distancia para apreciar la imagen con cierta perspectiva. El tamaño impresiona. Junto a las chimeneas y las antenas, cabrachos, meros, morenas y otras especies marinas campan a sus anchas. Al iniciar el ascenso, los instructores señalan las ventanas selladas del barco, desde las que se pueden ver los camiones y vehículos que transportaba el carguero.

Tras su última inmersión, Silvia subraya lo “cómoda y mimada” que se ha sentido con el equipo de Scuba Ibiza. “Ni siquiera me dejaban cargar con la botella”, cuenta con una amplia sonrisa. Se despide con la seguridad de haber forjado grandes amistades, y con la promesa de volver pronto para bucear en Ibiza. Su próximo reto -asegura- será realizar el curso de Nitrox 😉 .

Buceo en Ibiza
Foto: Jaime García

Agradecimientos:

Silvia Espigado: por compartir tu experiencia (aportando todo lujo de detalles).

Scuba Ibiza: por las fotos bajo el agua, y por supuesto, por vuestra profesionalidad.

Jaime García: por las fotos de superficie.

Publicidad

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here